Cambiar el nombre de un coche —lo que en la jefatura de tráfico se llama transferencia de vehículo— tiene un coste que rara vez es una cifra redonda. Depende sobre todo del impuesto que cobra tu comunidad autónoma y, a eso, se le suman la tasa fija de la DGT y, si decides contratarla, la gestoría. En esta guía desglosamos cada partida con las cifras de 2026 para que sepas exactamente cuánto vas a pagar antes de firmar nada.

La parte tranquilizadora es que los conceptos son pocos. La incómoda es que el más importante, el ITP, varía bastante de una región a otra y se calcula sobre un valor que fija Hacienda, no sobre lo que pongáis en el contrato de compraventa.

Resumen: cuánto cuesta la transferencia

Al cambiar un coche de titular pagas, como mucho, tres conceptos:

  • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP): lo cobra tu comunidad autónoma. Es la partida más grande y la que más varía, normalmente entre el 4 % y el 8 % del valor fiscal del coche.
  • Tasa de la DGT: un importe fijo de 55,70 € para turismos en 2026.
  • Gestoría (opcional): ronda los 70 € si prefieres no hacer el papeleo por tu cuenta.

Si quieres una cifra ajustada a tu caso, puedes usar nuestra calculadora de coste de cambio de nombre, que estima el ITP según tu comunidad y la antigüedad del vehículo.

El ITP: la partida que más varía

El ITP es un impuesto autonómico, así que el porcentaje cambia según dónde vivas. La mayoría de comunidades aplican un tipo del 4 %, pero otras lo suben hasta el 6 % u 8 %. Y ese porcentaje no se aplica sobre el precio que hayáis acordado, sino sobre el valor fiscal del vehículo.

Ese valor fiscal sale de dos datos: el precio medio de venta que publica Hacienda cada año para tu modelo y un coeficiente de antigüedad que rebaja ese precio a medida que el coche envejece. Algunos de esos coeficientes son:

  • Hasta 1 año: 100 % del valor.
  • De 1 a 2 años: 84 %.
  • De 4 a 5 años: 47 %.
  • De 9 a 10 años: 19 %.
  • Más de 12 años: 10 %.

Un ejemplo para verlo claro: si Hacienda valora tu modelo en 20.000 € cuando era nuevo y el coche tiene entre 4 y 5 años, la base sería 20.000 × 0,47 = 9.400 €. Con un ITP del 4 %, pagarías 376 €. Por eso un utilitario viejo apenas tributa y un coche premium reciente puede irse a varios cientos de euros.

La tasa de la DGT: 55,70 €

La segunda partida es la tasa de tráfico por el cambio de titularidad. Es un importe fijo en toda España: 55,70 € para turismos y la mayoría de vehículos. Las motos de hasta 125 cc pagan bastante menos. Esta tasa se abona a la DGT y es la que da lugar al nuevo permiso de circulación a tu nombre. A diferencia del ITP, aquí no hay sorpresas: el precio es el mismo vivas donde vivas.

¿Merece la pena la gestoría?

Contratar una gestoría es opcional. Suele cobrar en torno a 70 € por encargarse de todo: presentar el ITP, pagar la tasa y tramitar la transferencia sin que tú pises la jefatura. Compensa si te falta tiempo, si compras fuera de tu provincia o si prefieres que un profesional revise el papeleo. Si el caso es sencillo y tienes los documentos en regla, hacerlo tú mismo te ahorra ese importe.

Cómo hacer el cambio de nombre

Tienes dos vías para completar el trámite:

Por tu cuenta en la DGT

Pide cita previa en la Sede Electrónica de la DGT o por teléfono, paga primero el ITP en tu comunidad (muchas permiten liquidarlo online) y acude a la jefatura con la documentación. También puede tramitarse íntegramente por internet si dispones de certificado digital o Cl@ve. Al terminar te entregan un permiso provisional y el definitivo llega por correo.

Con gestoría

Le entregas la documentación firmada y ellos se ocupan del resto. Es la opción más cómoda y la que menos margen de error deja en los papeles.

Qué documentos necesitas

  • DNI o NIE de comprador y vendedor (o autorización firmada si va la gestoría).
  • Permiso de circulación y ficha técnica (tarjeta de la ITV) del coche.
  • Contrato de compraventa firmado por ambas partes.
  • Justificante del ITP ya presentado y pagado.
  • ITV en vigor: conviene comprobar que esté al día antes de la venta.

Plazos: no dejes pasar los 30 días

El ITP tiene un plazo de 30 días hábiles desde la fecha del contrato de compraventa para presentarlo y pagarlo. Hacerlo fuera de plazo puede acarrear recargos e intereses de demora. La transferencia en la DGT conviene tramitarla cuanto antes: mientras el coche siga a nombre del anterior titular, las multas y responsabilidades pueden seguir llegándole a él, no a ti.

Ojo antes de pagar nada: no podrás poner el coche a tu nombre si arrastra un embargo, una reserva de dominio o cualquier otra carga pendiente. La transferencia quedará bloqueada aunque ya hayas abonado el ITP y la tasa. Antes de cerrar el trato, comprueba el historial del coche por su matrícula para descartar cargas, deudas o kilómetros manipulados.

Checklist antes de firmar

Para que la transferencia salga a la primera y sin sustos:

  • Estima el coste real con la calculadora de cambio de nombre y reserva el importe del ITP.
  • Reúne toda la documentación y verifica que la ITV esté en vigor.
  • Confirma que quien vende es el titular y que el coche está libre de cargas.
  • Presenta el ITP dentro de los 30 días hábiles.
  • Haz la transferencia en la DGT cuanto antes para que las responsabilidades pasen a tu nombre.

Con las cuentas claras y el historial revisado, cambiar el nombre de un coche deja de ser una incógnita. Dedica cinco minutos a comprobar la matrícula antes de firmar: es el paso más barato y el que más disgustos te ahorra.

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